¿Por qué podría estar haciendo esto el FMLN? Todo indica que es un síntoma de la crítica situación en la que la práctica de la democracia en el país ha colocado a la cúpula de ese partido. Poco a poco, ella se ha ido encerrando en un callejón sin salida en el que la contradicción de sus intereses con los del partido se ha ido volviendo cada vez más obvia e insostenible.
Esta contradicción proviene del extremismo de la cúpula en un país en el que el extremismo ha sido siempre una minoría. La contradicción surgió en el momento en el que se firmó la paz y el FMLN se convirtió en un partido político. Hubo muchos miembros del FMLN que la comprendieron y trataron de convertir al FMLN en un partido de izquierda democrática. Para escalar el poder en el partido y consolidarse en él, los actuales miembros de la cúpula realizaron purgas internas y expulsaron a cualquiera que propusiera políticas distintas a las dictadas por Cuba y Hugo Chávez.
El poder necesario para hacer esto lo extrajeron de tres fuentes. Primero, el poder que Cuba y figuras históricas como Shafick Handal todavía tenían dentro del FMLN. Segundo, el poder que les daba el poder escoger a los candidatos del partido y el orden en el que serían elegidos. El tercer factor se dio con el tiempo, en la última década, con el boom de los precios del petróleo, que dio a Hugo Chávez enormes recursos que él ocupó para manipular la política interna de varios países. En El Salvador, aunque el FMLN dice que Alba Petróleos es de ciertas municipalidades, en realidad es controlada por la cúpula misma del partido. Dicho control da un enorme poder a los miembros de la cúpula. El clientelismo político que ya venía de antes se complementó con la capacidad de generar un clientelismo económico considerable.
El actual pánico de la cúpula proviene de que estas tres fuentes de poder se están disolviendo. El comunismo se está desintegrando en Cuba. El presidente Hugo Chávez de Venezuela, que lo mantiene con enormes subsidios, está en peligro de perder las próximas elecciones y su vida en su lucha contra el cáncer. El atractivo de los nombres que en una época fueron mágicos dentro del FMLN se terminó de derrumbar con la catastrófica derrota de Shafick Handal hijo en las elecciones municipales de San Salvador. El poder de esos nombres con el electorado nunca fue lo que los del FMLN creían. La derrota más fuerte que tuvo el FMLN en elecciones presidenciales la tuvo cuando llevó de candidato a Shafick Handal padre. Frente al pueblo, el extremismo es una debilidad, no una fortaleza. Pero el FMLN sí creía que esos nombres deletreaban el triunfo. Hoy esa idea se acabó. Hoy está más claro que nunca que la única manera en la que el FMLN puede ganar otras elecciones es moderándose para convertirse en un partido de izquierda democrática. Eso significa que tiene que apartar a esta cúpula.
A ella ya sólo le queda el clientelismo dentro del partido, que depende de dos cosas: el poder económico proporcionado por Alba Petróleos, que no se sabe por cuanto tiempo durará dados los problemas del presidente Chávez, y el poder político de decidir quiénes serán los candidatos para la Asamblea y en qué orden se elegirán. Este último factor es el más importante de todos, y ha sido puesto en peligro por la Sala de lo Constitucional, que declaró inconstitucional el antiguo método en el que los partidos presentaban las listas de candidatos con el orden en el que serían electos. Esto forzó el voto por persona que tuvimos el 11 de marzo. El FMLN trató de boicotear esa reforma, con proyectos de ley que la soslayaban y luego pidiendo a sus votantes que votaran por partido. Pero eso no les funcionó. Los votantes del FMLN votaron menos por candidato que los de otros partidos, pero aun así fueron muchos los que lo hicieron. Esta tendencia será cada vez más fuerte. Una vez que la gente prueba la libertad no la quiere abandonar. Esto le quitaría el último rescoldo de poder que la cúpula ahora tiene. Con el tiempo, una de dos cosas sucederá. O los moderados subirán a la cúpula, y convertirán al FMLN en un partido de izquierda democrática, o el partido desaparecerá en una mediocridad rentable para quien lo maneje pero inefectiva para el desarrollo del país.
En resumen, la democracia está erosionando todas las fuentes de poder de la cúpula del FMLN. La cúpula no tiene control directo sobre ninguna de ellas, excepto sobre la eliminación del clientelismo a través de definir el orden de la elección de los candidatos a diputados. Y es en la desesperación de salvar este poder que la cúpula del FMLN está jugándose el todo por el todo, tratando de elegir a los cinco miembros de la Corte Suprema, para cambiar la Sala de lo Constitucional, para que la nueva Sala regrese al viejo sistema, elimine el voto por persona y de esa forma les confirme el poder como cúpula.
En el proceso, la cúpula destruirá aun más la capacidad del FMLN de ganar otras elecciones presidenciales, dividiéndolo, desmoralizándolo y asociándolo con la imagen de GANA. Pero todo parece indicar que este es un precio que la cúpula está dispuesta a pagar con gusto. Al fin y al cabo, parece haber perdido su motivación de ganar elecciones, corroída por el enorme poder económico que ha adquirido a través de Alba Petróleos y de lo que esta empresa ya ha producido.
Esto no es lo que quieren las bases del FMLN, que desean influir en el desarrollo del país, ni lo que quiere el país mismo, que desea una izquierda moderada que pueda moderar a la derecha en una competencia democrática. Pero si el FMLN no reacciona seguirá siendo controlado por esta cúpula, que lo que quiere es seguir siendo cúpula, y está dispuesta a abandonar al país y a sus bases con tal de lograrlo.
Todos perderemos si la cúpula del FMLN hace lo que quiere hacer. Pero los que más van a perder son las bases del FMLN mismo. Y todo por que se mantenga una cúpula impopular
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MANUEL HINDS
2013-05-21