La reciente encuesta publicada por EDH refleja que el 86% de los ciudadanos aprueba la gestión del alcalde, el 79% considera que ha hecho buenas obras, y el 71% dice que lo reelegirían. El 69% cree que la ciudad hoy está mejor que antes de su llegada, y el 74% considera que Norman ha cumplido con sus compromisos. Todos sabemos que hay temas pendientes pero la población, aun así, le dice "has cumplido".
El gobierno del FMLN dijo tener su propio plan para mejorar el transporte público y trató de adueñarse de la idea del metrobús, pero a la fecha el VMT solo nos ha dado aire. El FMLN se opuso al plan de Quijano y lo bloqueó, actuando para beneficio político del partido aunque fuese ese bloqueo en contra del bienestar de la población metropolitana. Pasaron ya más de 2 1/2 años y aun seguimos esperando el plan del VMT.
En contraste al gobierno central que no ha cumplido sus promesas, el gobierno municipal de San Salvador ha impulsado cientos de obras, rescatado y limpiado 140 cuadras invadidas ilegalmente por comercio informal, ha recuperado y/o restaurado la Plaza el Salvador del Mundo, la Plaza San José, el Parque el Roble, y ha habilitado siete plazas comerciales ofreciendo una alternativa digna al comerciante informal. Obras, no solo palabras.
Sin el apoyo del MOP y sin el apoyo de la Asamblea Legislativa controlada por el matrimonio FMLN-GANA, la alcaldía construyó la primera de una serie de bóvedas en la comunidad San Francisco de Asís, quien hoy gozan de un lugar de esparcimiento y deporte. Al encontrar a la población desatendida por el sistema de salud nacional, remodeló o instaló clínicas en cinco de los mercados municipales y otorgaron más de 230,000 consultas medicas con las brigadas medicas de la alcaldía. Obras, no solo palabras.
Los salvadoreños acudirán a las urnas el 11 de marzo y votarán por aquellos candidatos que han logrado ganar su confianza y han sembrado optimismo al futuro. Luego de vivir en carne propia el impacto de la incapacidad del gobierno central, ahora más que antes el votante exigirá credenciales y experiencia, depositando sus esperanzas en gente más capaz, no solo en el que mejor habla. Los salvadoreños más que antes, exigirán obras, no solo palabras.
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MIGUEL LACAYO
2012-05-08